Poesía

A esa desconocida

Apenas si te he visto,

no he escuchado tu voz,

en mis sueños te desvisto,

mi corazón late veloz.

De ti conozco tu nombre

y tu rostro dulce y bello

no existe en el mundo un hombre

al que no dejes sin resuello.

Sé que muchos te pretenden,

te buscan y te cortejan

mi corazón de tu voz pende,

mis esperanzas se alejan,

al saber que no se desciende

sobre mí tu luz, sino que me deja.

NOSOTROS

Es tu voz la que me llama,

es tu cuerpo el que me invita,

son tus ganas las que exclaman:

“bienvenido a nuestra cita”.

Te contemplo desde lejos,

se buscan nuestras miradas,

son tus ojos un espejo

para mi alma hechizada.

Rozo tu boca con la mía

tu piel se besa con mi piel

ya no importan tus manías

quiero beber de tu miel,

desbordarme en tu alegría,

por una vez serte fiel.

VIVE TU VIDA

Toma las riendas de tu vida

esa que solo vives tú

siempre existe una salida

mas allá de tu tristeza azul.

Ponte tus zapatos nuevos

tienes que empezar a caminar.

¿No estás ya hasta los huevos

de tanto esperar y esperar?

Ahora es el momento

¡hazlo! ¡levanta! ¡vete!

quédate sin aliento.

¡Sal ya de Albacete!

Muerde la vida, contento.

Mándalo todo al garete.