La Economía del Bien Común: Beneficio económico y social al mismo tiempo

 

Desde Marketing lo serás tú, queremos contribuir a la promoción de causas justas. Por eso, este mes dedicaremos gran parte de nuestros artículos al Comercio justo, ya que es Octubre es el mes del Fair Trade. En este artículo hablaré a cerca de la aparición de un sistema económico alternativo al actual, pero real. Se llama La Economía del Bien Común.

Existen diferentes movimientos que abogan por la creación de una economía sostenible y que respete los derechos de los trabajadores. En esta línea, hemos visto aparecer unos años atrás, lo que se conoce como “Comercio Justo”. Este consiste en la venta de productos que, aunque tienen un importe ligeramente superior, contribuyen a generar ingresos a personas de países en vías de desarrollo, al recibir el beneficio íntegro de la venta del producto que ellos han elaborado. Además, estos productos están fabricados bajo unas normas que respetan a la persona y al medio ambiente.

En esta línea, han aparecido recientemente otras voces que plantean modificar el sistema económico de forma coherente. Es el caso del profesor Christian Felber, un profesor de economía de la Universidad de Viena. En 2010, lanzó al mercado el libro “La Economía del Bien Común”, un texto que fue un éxito de ventas en Alemania, Austria y España.

Este austriaco plantea la posibilidad de modificar los valores por los que se guía el sistema económico, no la modificación completa del sistema. Para Felber, la clave está en que las empresas sigan compitiendo y sigan generando beneficio económico. Ahora bien, lo que se plantea es recompensar una actitud honesta, solidaria, responsable, cooperadora y sostenible.

De esta forma, esta teoría plantea que no sólo se debe medir el dinero que ha generado una empresa, sino también medir qué beneficios ha generado para la comunidad y para sus propios trabajadores, otorgando una serie de puntos en función de los beneficios sociales que ha generado. Las empresas que más puntos obtuviesen, poseerían más ventajas, como que serían más publicitadas, tendrían mejores condiciones de acceso al crédito, se les otorgarían más contratos públicos o pagarían menos impuestos. Así, existirían dos balances, uno financiero y otro social, que deberían estar equilibrados, dado que una empresa puede tener un muy buen balance financiero pero, al mismo tiempo, puede estar explotando a sus trabajadores o estar perjudicando al medio ambiente.

Mucha gente ha calificado este modelo de utópico, y a la vez otras localidades (algunas en España) ya están optando por aplicarlo. La teoría ha generado controversia, pero en realidad propone algo que, en mi opinión, no es tan descabellado ni tan complicado de implantar, teniendo en cuenta que en algunos sentidos ya se está haciendo algo parecido (por ejemplo las empresas dedicadas a las energías renovables ya reciben subvenciones). Desde luego, creo que estamos obligados a hacer algo y a mejorar, en la medida de lo posible el sistema económico y democrático.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s