AltSchool es la escuela del futuro

Un ex ejecutivo de Google, Max Ventilla, con el respaldo de Mark Zuckerberg, ha creado una escuela en la que los alumnos desarrollan su imaginación y su creatividad ayudados por lo último en tecnología y programación.

No hace falta realizar muchos estudios para reconocer que el actual sistema educativo de España está obsoleto y es ineficaz. Las altas cifras de fracaso escolar, la desmotivación en el aula, el hacinamiento de alumnos con materiales que siguen utilizándose año tras año o profesores sin vocación, son algunas de barbaridades que podemos encontrar en una larga lista de errores repetidos durante décadas.

A algunos profesores se les llena la boca fanfarroneando del uso de las tablets en su aula o de la pizarra electrónica; todo ello para acabar en el mismo examen que se realizaba en el siglo XIX. La educación no está dando la respuesta que los futuros dueños del planeta necesitan: si cada niño es diferente, porque les educamos a todos de igual forma.

AltSchool pretende convertirse en la respuesta educativa para el mundo del siglo XXI. Los niños tienen total libertad para desarrollar sus habilidades y su conocimiento, asesorados por los profesores-que no dirigido-y también por los padres. Estos poseen un papel principal, porque definen que habilidades tienen sus hijos y en base a ellas, empresas de software crean programas informáticos específicos par cada alumno que fomenten de forma correcta dichas habilidades.

Un día normal en un aula infantil de AltSchool

Un día normal en un aula infantil de AltSchool

Parte del secreto es la baja afluencia de alumnado en las aulas, unos 14 alumnos máximo, en una sala abierta, con la total libertad de movimiento y elección de su espacio de trabajo. El trabajo de los niños está monitorizado en cada momento por varias cámaras y micrófonos, y aunque puede parecer una vulneración de su intimidad, está aprobado por padres y profesores para revisar posteriormente los posibles cambios o refuerzos en la educación de los niños; lo mismo que hacen los entrenadores de fútbol.

Además, no sólo disfrutan de la última tecnología en software, además posee tablets adaptadas a sus necesidades e impresoras 3D con las que dan rienda suelta a su imaginación. Pero siguen siendo gadgets, juguetes que ayudan a mejorar habilidades pero no las desarrollan y esta es la novedad fundamental. Si un niño visualiza una noticia-la muerte masiva de ballenas- y desea llevar al aula un trabajo sobre ella, puede hacerlo y el profesor llevará al resto de los alumnos en forma de lección aquello que se aprende. Una noticia que le llama la atención, un libro que le gusta o una película que le gustó, si es adecuada para el resto, forma parte de la programación educativa.

Aunque el sistema de Max Ventilla no parece ser del todo maravilloso. En primer lugar, porque es sólo asequible a muy pocos, debido a su costosa inscripción de 21.000 dólares al año. Este dato acerca mucho más a la desigualdad en la población y a una enseñanza exclusivista. El segundo factor a tener en cuenta es la clara y a veces insolente participación de las empresas de Silicon Valley en la creación de programas educativos para los niños, provocando ciertas suspicacias entre los padres defensores de la escuela pública.

A pesar de las reticencias, está claro que debemos cambiar nuestro sistema educativo y saber encontrar la fórmula que desarrolle la personalidad de los alumnos, sus habilidades y sobre todo, su capacidad para saber ser felices.

Si queréis saber más sobre AltSchool, os recomiendo el artículo de Adam Satariano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s