El Comercio Justo podría salvar la Amazonía

Dentro de los proyectos que Caritas España lleva a cabo en Sudamérica, el “Proyecto Panamazónico” nos trae una visión distinta de la situación por la que pasan los pueblos indígenas que conviven en la Amazonía.

La charla-coloquio que ofreció Romero Comercio Justo y que fué a cargo de Luis Ventura, Técnico de Cooperación Internacional para Cáritas Española, no dejó indiferente a nadie, ni tampoco tranquilos, pero si esperanzados. Se hablaron de derechos del pueblo indígena en la Amazonía y de como los estados van esquilmando dichos derechos en favor de las grandes multinacionales.

Imagen de Luis Ventura durante la charla en Romero Comercio Justo

Imagen de Luis Ventura durante la charla en Romero Comercio Justo

Los recursos energéticos tradicionales se van agotando y en lugar de volcarse con las energías limpias, renovables y de futuro, se invierten grandes cantidades de dinero en buscar, no en explotar los yacimientos, sino en buscar y la Amazonía es la última frontera para estas empresas.

Hace varios años, todavía existían rincones inhóspitos a los que sólo podía acceder una persona a pié y a través de un insignificante camino que lo adentraba en la espesura de la selva; nadie pensaba llevar maquinaria a esas zonas. Ahora, grandes bulldozer los atraviesan destruyendo todo a su paso y arrinconando los poblados indígenas a su extinción.

Pero aunque no lo crean, el peor bulldozer es el propio Estado. Ofrece grandes cantidades de terreno a las empresas-principalmente de China-para su explotación y de forma fraudulenta. A los presidentes se les llenan de palabras los discursos que emiten por la televisión sobre el “respeto de los derechos indígenas sobre la tierra”, pero no hablan de la letra pequeña de ese derecho. Efectivamente, tienen derecho sobre la tierra pero el estado les quita el derecho sobre el subsuelo de esa tierra ¿No les parece ridículo? Es ridículo y perverso, porque así, cualquier empresa de la industria alimenticia o cualquier hidroeléctrica puede explotar un terreno que antes no podía, un terreno de uso exclusivo para la población local.

Luis nos contaba el caso contradictorio, pero verídico, de la construcción de grandes hidroeléctricas en la Amazonía sin que la población indígena pudiera acceder a esa energía. Los grandes ríos están siendo marcados en rojo con una de estas centrales que no obedecen a otros intereses que a los de las industrias extractivas; la minería consume grandes cantidades de energía.

“Pero estos problemas están muy lejos” ¿Realmente lo creen así? Detrás de una empresa que mueve a miles de trabajadores y dónde el 80% son hombres, también existe un negocio oculto de trata de personas. La empresa atenderá a sus trabajadores con escuelas y centros de salud, pero sin aparecer en ningún apunte contable, habrá un burdel dónde los hombres vayan a distraerse. Cáritas España detecto, no hace muchos años, un auge de mujeres provenientes de la Amazonía que practicaban la prostitución. España es el segundo país de destino de estas mujeres, después de la propia zona de la Amazonía.

¿Qué puedo hacer yo para cambiarlo? Realmente, Luis comentaba que no es una “batalla” sobre cambiar el mundo sino sobre cambiar nuestra actitud frente a nuestros actos diarios. Comprar productos del Comercio Justo es un gran avance ya que financiamos directamente el trabajo de estas poblaciones y evitamos los abusos y la explotación. No consumir energías que contaminen el medio ambiente, no caer en el propio consumismo desmesurado o escuchar y transmitir aquello que las poblaciones indígenas tienen que contarnos, son medidas que contribuyen a respetar-y no quiero decir mejorar-la calidad de vida de las poblaciones indígenas y preservar sus derechos.

Una de las ideas que más nos conmovió fue el mensaje que uno de los líderes transmitía al mundo “civilizado” y venía a decirnos que respetar el medio ambiente, los derechos humanos de los más débiles, el derecho a una alimentación justa y sana, un mercado justo y salvaguardar la cultura tradicional, no lo hiciéramos por ellos, sino por nosotros mismos; les preocupaban nuestros derechos, no los suyos.

Uno de los lemas más escuchados entre la población indígena

Uno de los lemas más escuchados entre la población indígena

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s