Año nuevo, contraseña nueva.

Este presente año que termina va camino de ser uno de los más prolíferos para los hacker informáticos. Empresas cómo Sony, Microsoft, Amazon y Apple o instituciones estatales cómo ayuntamientos, rectorados de universidades y el ejército, han visto vulnerados sus servidores por grupos de piratas informáticos.

Muchos repetimos esa frase tan manida de que “la información es poder” y en el caso de estados o instituciones gubernamentales podría ser adecuada, pero para un usuario corriente cómo nosotros ¿qué podemos temer? Mucho más que el Pentágono.

En una conversación de esas que se arreglan el mundo en los bares, tras conocer el robo de cuentas de usuario a jugadores de PlayStation Network y Xbox Live, me expresaron su indiferencia e incredulidad acerca de las posibles consecuencias que pudieran afectarle. La respuesta que les ofrecí les puso algo nerviosos y corrieron a cambiar su contraseña.

Y es que el robo de datos de tu cuenta de usuario, aunque sea una cuenta que abriste para ver a elfos navideños saltarines, es muy grave, puesto que te están robando una identidad que detrás está un usuario y por defecto, una persona; están robando tu identidad real. Si acceden a tus datos personales-y estos los ponemos en cualquier formulario-pueden suplantarte y tomar decisiones en tu nombre. Es fácil falsificar un DNI o un pasaparte, con lo que ya pueden, por ejemplo, alquilar un coche, darse de alta en una línea de teléfono e incluso solicitar un préstamo. Pero si además están comprometidos nuestros datos bancarios, el miedo debería invadirnos todo el cuerpo ya que tendríamos que anular la cuenta o informar al banco de tal hecho.

Ahora que empezamos el año, es buena idea cambiar las contraseñas de todas nuestras redes sociales o servidores de juego. No se aconseja utilizar la misma, por lo que deberías tener varias contraseñas para casi todas o al menos distinguir las que más peligro corren de provocar un desaguisado en caso de robo. Los expertos hablan de utilizar frases encriptadas mediante números, contraseñas largas que combinen números, signos y letras de forma aleatoria o cómo explica Manuel Contreras en Fayerwayer.com “crear frases fáciles de recordar y reducirlas”.

Sea la que fuere, debes estar cómod@ con tu nueva clave y no ir dejándola escrita en pequeños papeles por todos los sitios dónde pases (trabajo, casa de tus padres, la cartera).

Aprovecha el espíritu de renovación de estas fechas y cambia todo aquello con lo que no te sientas feliz, también tus claves en redes sociales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s